Grandes del Arte

joan miro, joan miro pinturas
Associated Press

Grandes del Arte: Joan Miró, pintor surrealista y artista abstracto

abril 21, 2009
por Lindsey Chapman
Un hombre que trabajó con muchos estilos y medios, Joan Miró es considerado uno de los mejores artistas abstractos españoles. Miró es famoso por traspasar los límites del arte, por los brillantes colores y aire infantil de sus obras y por su famosa declaración de querer “asesinar la pintura.”
  • Enviar Por E-mail
  • Comentarios

Primeros días

Joan Miró nació el 20 de abril de 1893 en Barcelona, España. Su padre era un relojero y orfebre. Por órdenes de sus padres, Miró asistió a una universidad comercial y trabajó como oficinista durante dos años antes de sufrir una crisis física y mental. Sus padres lo atendieron durante su recuperación, comprando una estancia en Montroig para facilitar su curación. En 1912, Miró fue autorizado para estudiar arte, obteniendo la ayuda especial de su profesor Francisco Galí para refinar sus talentos y experimentar con el arte moderno.

Al cumplir los 18 años, Miró decidió que la educación formal no estaba ayudándole a convertirse en el artista que quería ser, y comenzó a trabajar por su cuenta. En 1919, Miró viajó a Paris por primera vez y conoció a Pablo Picasso. Por un tiempo Miró pintó en el estilo cubista.

En 1921, Miró organizó su primera exposición solista en Paris. En 1925 se unió al movimiento artístico Surrealista y tuvo otra exposición solista, considerada un “evento surrealista mayor.” El mismo año, Miró participó en una importante exhibición surrealista en la Galerie Pierre.

Logros notables

El amor de Miró por Cataluña jamás se apagó a pesar de haberse mudado a Paris, y volvió cada verano a visitar a su familia en Montroig. En 1921 decidió pintar la estancia, creando lo que sería una de las obras claves de su carrera. La pintura expuso las habilidades de Miró tanto con el cubismo y el realismo – un estilo que abandonó a mediados de los años 20. Sin embargo, algunas de las habilidades demostradas en “La Granja” acompañarían a Miró durante toda su carrera.

Junto con Max Ernst y Andre Masson, Miró fue uno de los primeros artistas en unirse al movimiento surrealista. De acuerdo con el Tate Liverpool, el Surrealismo trajo “imágenes soñadas” al arte, y Miró ayudó con el desarrollo del “automatismo” surrealista, o “escribir, dibujar y pintar directamente desde el inconsciente.”

Pero Miró estaba también descontento con las convenciones del surrealismo. En 1927 declaró que “quería asesinar la pintura”. Y lo intentó, creando 12 grupos de obras experimentales durante una década para tratar de cambiar el arte. Miró limitó la cantidad de pintura que usaba en sus creaciones, utilizó papel de lija y goma en otras, experimentó con diferentes formas e incluso creó colages.

Eventualmente, sin embargo, Miró volvió a la pintura. Una vez que su odisea para “buscar y destruir” terminó, “Miró como un maestro de la pintura, el nuevo, extrañamente adorable artista de fama popular, más o menos,” comenzó.

En 1941 Miró tuvo su primera gran retrospectiva en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA). Miró se aventuró también en el arte de las cerámicas ese mismo año, y se concentró también en la fabricación de estampas.

Miró ganó fama internacional luego del final de la Segunda Guerra Mundial. Su arte fue exhibido en varios países, y se le comisionó la pintura de murales en lugares como El Hotel Hilton en Cincinnati Terrace y Harvard University. Miró creó dos murales de cerámica en el edificio de la UNESCO en Paris, ganando con ellos el Gran Premio Internacional de la Fundación Solomon R. Guggenheim. Miró recibió también la Medalla Dorada Española de Bellas Artes, y una plaza en Madrid fue bautizada en su honor en 1980.

El resto de la historia

Aun cuando no siempre estuvo de acuerdo con las algunas interpretaciones del surrealismo, Miró fue capaz de crear su arte como quiso. Su obra fue muchas veces complementaria a los escritos de poetas, y frecuentemente esperó que sus creaciones tuvieran su propio valor poético.

El Centro de Estudio del Arte Contemporáneo de la Fundación Joan Miró fue inaugurado en Barcelona en 1976 para honrar al artista, quien murió en Majorca, España, el 25 de diciembre de 1983.

Una extensa colección de la obra de Miró está disponible en el sitio Web de los Museos de Arte de Harvard University.