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Elle francesa sin maquillaje, vogue italiana de color,

Número “Sin Maquillaje” de la revista francesa Elle aboga por la belleza natural

abril 17, 2009
por Haley A. Lovett
El número “Sin Maquillaje” de Elle, el número enteramente de color de Vogue y la tendencia hacia modelos de pasarela más saludables y una acrecentada demanda por modelos mayores son evidencia de cambios fundamentales en la industria de la belleza.
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“Belleza Natural” en la moda europea

El número de abril de Elle en Francia incluirá a ocho conocidas estrellas europeas sin maquillaje o retoques. El número “Stars Sans Fards” – “Estrellas sin Maquillaje” – acepta la belleza femenina sin maquillaje en vez de destacar sus fallas, una practica común de los periódicos sensacionalistas en los Estados Unidos.

El número de julio pasado de Vogue Italiana se puso como meta refutar el mito de que “las modelos de color no venden” e incluyó solamente modelos de color en la publicación: la primera impresión se vendió en solamente cuatro días. Entre las modelos que aparecieron en la revista destacan la supermodelo Iman y Toccara Jones de “America’s Next Top Model.”

Hace un año, la industria de la moda francesa causó controversia cuando las casas de moda, las agencias de publicidad y los medios firmaron un acuerdo voluntario con el Ministerio de Salud de Francia para “prohibir imágenes de personas, especialmente jóvenes, que pudieran contribuir a promover un modelo de delgadez extrema.” En el 2006, Madrid prohibió que modelos con un índice de masa corporal menor de 18.5 caminaran en la pasarela durante la semana de la moda. Nueva York y Londres optaron por no restringir la talla de las modelos.

Trasfondo: El mundo de la moda en los Estados Unidos puede estarse alejando de lo irreal

En los Estados Unidos, los cambios en el mundo de la moda han sido paulatinos. Los periódicos y revistas sensacionalistas rápidamente destacan la celulitis o las fotografías candidas de las celebridades en la playa, y la mayoría de las portadas de revistas incluyen fotografías de modelos o celebridades muy maquilladas o retocadas. Pero la actitud de los consumidores en los Estados Unidos puede estarse moviendo hacia un modelo más realista.

Las nuevas madres en los Estados Unidos han cambiado el tipo de modelo que está en mayor demanda, buscando rostros y cuerpos en la publicidad que reflejen más precisamente su propia auto-imagen. Las modelos como Naomi Campbell, Christi Turlington y Claudi Schiffer – todas a fines de sus 30 – son preferidas por sobre las veinte-añeras para campañas publicitarias dirigidas a mujeres más maduras.

En el 2002, Jaime Lee Curtis alzó la cortina del mito del cuerpo perfecto cuando, a los 43 años, posó para la revista More sin maquillaje, vestuario extravagante ni buena iluminación. Curtis criticó a los editores que permiten grandes retoques luego de una sesión fotográfica, adelgazando a las modelas y suavizando cualquier imperfección. “La fraudulencia tiene que ver realmente con perpetuar algo que ya no es real,” dijo a More.

Aún cuando los retoques fueron alguna vez una costosa opción de último recurso, hoy es una práctica común en el mundo de la moda. Pero otras estrellas desde el caso de Curtis han decidido posar sin la seguridad del maquillaje o los retoques. En el 2007, People Magazine publicó un reportaje fotográfico sobre estrellas hermosas sin maquillaje: Eva Longoria, Drew Barrymore y Rosario Dawson fueron solamente algunas de quienes posaron para las cámaras.

Opinión: Debates sobre los retoques y la campaña de “Mujeres Reales” de Dove

Pero las declaraciones de “sin maquillaje” y “sin retoques” siguen siendo controversiales. El asegurar que las modelos incluidas en sus campañas no están retocadas ni maquilladas pueden poner a los publicistas en problemas si surgen dudas. Y eso es exactamente lo que ocurrió con Dove tras el lanzamiento de la campaña de “Mujeres Reales.”

En mayo del 2008, el famoso retocador fotográfico Pascal Dangin dio una entrevista al New Yorker en la que mencionó que había sido responsable de retocar aquellas fotos, que según Dove no habían sido retocadas. “Fue excelente,” dijo al New Yorker, “un desafió, mantener la piel y rostro de las mujeres mostrando sus edades y fallas sin verse poco atractivas.”

Más adelante, Dove negó las declaraciones de Dangin, diciendo que era meramente un impresor y no retocaba fotografías. Dangin mismo retiró sus declaraciones sobre los retoques, pero no antes de que la campaña hubiera perdido su credibilidad.