Internacional

Johnson Aziga, VIH, asesinato

VIH arma mortal en corte canadiense

abril 08, 2009
por Shannon Firth
En el caso de un hombre VIH-positivo, fueron sus actos un mero descuido o un plan premeditado? Un jurado canadiense lo considera un asesinato, pero algunos activistas del SIDA no están de acuerdo.
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El juicio y el veredicto

El pasado sábado 4 de abril, Johnson Aziga, de 52 años, fue considerado culpable de asesinado por un jurado de Montreal por no informar a sus parejas sexuales de su estado VIH-positivo; dos de sus parejas murieron más adelante por enfermedades relacionadas con el SIDA.

De acuerdo con los fiscales, este marca el primer caso en Canadá, y posiblemente en el mundo, en el que un individuo VIH-positivo sea considerado culpable de asesinato por no haber informado a sus parejas de su estado.

Aziga, un ex analista de investigación del gobierno proveniente de Uganda, fue considerado culpable por 10 casos de asalto agravado y un caso de intento de asalto sexual agravado, además de dos casos de asesinato. Aziga infectó a siete mujeres; cuatro otras parejas no contrajeron el virus.

La Corona argumentó que Aziga infectó a las mujeres con un “‘veneno de acción lenta’ que destruyó sus sistemas inmunes … causando que enfermaran de cáncer y murieran.”

Durante los argumentos introductorios en octubre del 2008, el fiscal Tim Power explicó las acusaciones de asalto y asesinato al jurado, diciendo que al oir los cargos “uno puede inmediatamente imaginar un escenario de violación violenta”, informó CTV.ca. 

Power explicó, sin embargo, que aún cuando Aziga puede no haber sido físicamente agresivo, el sexo no se considera consensual ya que las mujeres no sabían que Aziga era VIH-positivo.

Los abogados defensores de Aziga argumentaron que tenía depresión, un desorden cerebral, estrés post-traumático y un problema de alcohol, por lo que seria incapaz de deliberadamente planificar un crimen, informó Canada.com.

La fuente de noticias en línea informó que el jurado escuchó testimonios de que Aziga ignoró varias advertencias y una orden del Acta de Protección y Promoción de Salud que le obligaba a usar condones e informar a sus parejas sobre su estado. 

El jurado también vio un testimonio en video de ambas mujeres fallecidas. En uno de los videos, una mujer conocida como S. B. dijo a un oficial que Aziga jamás le dijo que era VIH-positivo, y que, de haber sabido, no habría tenido relaciones con él. S. B. Murió tres semanas luego de filmarse el video, según informó Canadian Press.

Alison Symington, de la Red Legal de VIH/SIDA de Canadá, dijo a CTV.ca que el juicio de Aziga incrementaría el estigma contra los individuos VIH-positivos.

Luego del veredicto, Symington llamó a un debate público; “¿Creemos como sociedad que no informar alguien sobre una enfermedad de transmisión sexual es equivalente a un asesinato?” informó Canada.com.

El abogado de Aziga, Munyonzwe Hamalengwa, culpó al “bombardeo mediático” por la decisión del jurado, y dijo a The Globe & Mail que este veredicto impediría que las personas VIH-positivas se testearan, “para proteger el conocimiento de que no tienen la enfermedad” y evitar la obligación de informar a sus parejas.

El abogado de la Corona Karen Shea respondió diciendo que “Cuando un individuo se involucra en una conducta con el pleno conocimiento de que está poniendo la salud y la vida de otros en peligro, no solamente es inapropiado, pero es causa de más para invocar la ley criminal.”

CTV.ca citó tres otros casos en los que hombres VIH-positivos fueron encarcelados por cargos de asalto sexual en los últimos tres años, incluyendo el caso del jugador de fútbol americano Trevis Smith.

Los abogados defensores de Aziga declaran que planean apelar luego de su sentencia del 7 de mayo. Los asesinatos de primer grado son castigados con una sentencia perpetua obligatoria, sin posibilidad de libertad condicional, por 25 años.

Trasfondo: Leyes de revelación canadienses

De acuerdo con la Red Legal de VIH/SIDA de Canadá, “Cada persona tiene la responsabilidad legal de revelar su estado VIH-positivo a sus parejas sexuales antes de tener relaciones con un “significativo riesgo” de transmisión de VIH.” La Red añade que el no declarar estatus VIH-positivo es un crimen incluso si la otra persona no se contagia de virus.

Opinión y análisis: Debatiendo el veredicto

En una editorial del Toronto Star, Rosie DiManno declaró que Aziga fue “deshonesto y engañoso, pensando nada más que en su gratificación sexual inmediata.”

DiManno citó también porciones del argumento de Aziga del tiempo en que se defendió a sí mismo: “Este es un tema en el que se necesitan dos personas… Alguien puede ser … fraudulento y por lo tanto cruel, pero se requieren dos. Es desafortunado, algunas personas esta siendo reportadas como muertas.”

Escribiendo para el McGill Reporter, Mark A. Wainberg, director del Centro McGill para el SIDA en el Hospital General Judío, dijo que el interés de los medios por los casos como el de Aziga fortalece a quienes niegan el VIH y desmotiva a las personas a examinarse.

Wainberg nota que juicios como el de Aziga “pueden incluso tener el efecto contrario de incrementar la transmisión del VIH o personas que ignoran su condición o no quieren saber que están infectados.”

Temas relacionados: Casos de revelación en los Estados Unidos; Estudiantes secundarios temen brote de VIH

En el 2007, la revista Nerve declaró que 34 estados en los Estados Unidos contaban con leyes de revelación.

El artículo describe a Anthony Whitfield, un residente de Washington encarcelado de por vida luego de infectar a sus parejas con VIH. Al igual que Aziga, Whitfield fue obligado por los oficiales de la ciudad a revelar su estado, y cuando se rehusó a hacerlo la policía lo encarceló por “criminalmente exponer a otros al VIH”.

El artículo citó también un estudio de la Universidad de Connecticut que descubrió 316 casos entre 1986 y el 2001 en los que individuos VIH-positivos fueron considerados culpables por falta de revelación.

En octubre del 2008, el Departamento de Salud del Condado de St. Louis en Montana declaró que 50 estudiantes de la Escuela Secundaria Normando pueden haber estado expuestos al VIH luego de que alguien potencialmente asociado con la escuela fuera encontrado positivo.

De acuerdo con The Associated Press, la identidad de la persona con VIH no fue revelada a causas de leyes de privacidad. El método de transmisión tampoco fue revelado.