Días Festivos

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Galeria Nacional de Arte, Cleccion Samuel H. Kress.

Los orígenes de la Navidad

diciembre 23, 2009
por el Equipo de encontrandoDulcinea
Desde mediados del siglo cuarto, los cristianos occidentales han celebrado la Navidad el 25 de diciembre para honrar el nacimiento de Jesucristo. La fecha no está corroborada por evidencia bíblica, sin embargo, y los verdaderos orígenes de la celebración podrían encontrarse en festivales seculares centrados alrededor del solsticio de invierno.
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Identificando la fecha del nacimiento de Cristo

La Navidad, el recuento del nacimiento de Jesucristo, está descrita en los evangelios de Mateo y Lucas. Los evangelios no entregan una fecha u hora para el nacimiento, y ofrecen pistas contradictorias.

La primera referencia al nacimiento de Jesús no aparece hasta alrededor del año 200, cuando Clemente de Alejandría escribió en la Stromata que Jesús nació en Pachon 25 (20 de mayo en el calendario moderno). Clemente escribió de otros pensadores que localizaban el nacimiento de Jesús el 21 de marzo, el 15 de abril, el 20 de abril y el 21 de abril.

Clemente menciona también que los seguidores de Basilides, un maestro gnóstico de Alejandría, celebraban el bautismo de Cristo el 11 o el 15 del mes Tubi, lo que corresponde al 6 y el 10 de enero. Esta es la primera referencia a la Epifanía – la manifestación de Cristo al mundo, ya sea a través de su bautismo o a través de la visita de los tres reyes magos – ocurrida el 6 de enero. Por siglos, mientras la iglesia occidental celebraba el nacimiento de Cristo a través de la Navidad el 25 de diciembre, las iglesias orientales se concentraban en la celebración de a Epifanía el 6 de enero.

La fecha del nacimiento de cristo fue fijada en el 25 de diciembre en algún momento del siglo cuarto. El Papa Julio I, quien sirvió entre 337 y 352, suele ser acreditado con el establecimiento de la fecha. La Enciclopedia Católica explica que, según el cronista del siglo séptimo Juan de Nukui, Cirilo de Jerusalén “le pide a Julio asignar la verdadera fecha de la Navidad ‘a partir de documentos del censo traidos por Tito a Roma’; Julio asigna el 25 de diciembre.”

La referencia además temprana a la fecha del nacimiento de Cristo como una celebración se encuentra en la Cronografía de 354, un calendario de un cristiano romano llamado Valentius. Partes del calendario, incluyendo una referencia al nacimiento de Cristo, pueden haber sido reimpresas desde 336, según indica la Enciclopedia Católica.

En la Depositio Martyrum, una lista de mártires, hay una inscripción que lee, “VIII kal. Ian. Natus Chrustus in Betleem Iudae,” que se traduce como “en el octavo día después de las calendas de enero, Cristo nació en Belén de Judea.” Una segunda referencia al 25 de diciembre se encuentra en la lista de cónsules, diciendo que Cristo nació en el año 1 A.D. durante el reino de Augusto Cesar y Paulo.

Para la segunda mitad del siglo cuarto, el 25 de diciembre como fecha de la Navidad era ampliamente reconocida por los cristianos occidentales. Es probable que la fecha haya llegado a Constantinopla, el centro del Imperio Romano Oriental, en algún momento después del año 379, concluye la Enciclopedia Católica.

Celebraciones no-cristianas del solsticio

El solsticio, que significa “detención del sol,” es un evento astronómico bianual que ocurre cuando el polo norte o sur está además cerca del sol, y el sol pareciera detenerse en su órbita. En el hemisferio norte, el solsticio de invierno, ocurriendo entre el 21 y el 22 de diciembre, es el día más corto del año, pero señala que los días gradualmente se volverán más largos hasta el solsticio de verano.

Muchas culturas antiguas tenían suntuosas celebraciones en y alrededor del día del solsticio. “La mitad del invierno siempre ha sido un tiempo para celebrar el haber sobrevivido el año y la promesa de nuevas esperanzas para el futuro,” escribe Dan Snow para BBC History Magazine. “Las cosechas han sido recogidas, el vino y la cerveza están a mano y es hora de celebrar. A través de continentes los humanos intentaron iluminar las oscuras y largas noches, y tomaron la oportunidad de descansar de meses de trabajo agrario.”

Por ejemplo, los nórdicos y germanos celebraban Yule [http://www.history.com/content/christmas/the-real-story-of-christmas/an-ancient-holiday], el festival de los banquetes, la bebida y los bailes alrededor de una gran fogata. Los romanos celebraban Saturnalia, un festival en honor a Saturno, el dios de la cosecha, con un festival de una semana de duración marcado por la algarabía y el desorden social.

La influencia de las celebraciones del solsticio sobre la Navidad

Las celebraciones navideñas tempranas tomaron costumbres y símbolos de las celebraciones no-cristianas del solsticio, tales como el tronco de Yule, el muérdago, el acebo y los árboles de Navidad.

Muchos historiadores teorizan que la fecha del nacimiento de Cristo fue escogida para absorber estos festivales del solsticio. “La fecha que había sido tradicionalmente utilizada para celebrar el solsticio de invierno se volvió disponible para la conversión a la observación de la Navidad,” explica Harry Yeide, profesor de religión en la Universidad George Washington. 

History.com explica que la fecha fue escogida para coincidir con la Saturnalia, pero la Enciclopedia Católica disputa esta noción, postulando que la fecha deriva de Natalis Invicti (Nacimiento de los Invencibles), conocida también como Sol Invictus (Sol Invencible), una celebración romana del sol que puede haber derivado del Mitraismo, una religión de origen indio y persa. El nacimiento del dios del sol Mitras era celebrado el 25 de diciembre, tal como Natalis Invictus, según indica la Cronografía de 354.

Andrew McGowan, escribiendo para la Biblical Archaeology Review, dice que, mientras la Iglesia cristiana deliberadamente absorbería festivales paganos en siglos posteriores, es poco probable que lo hiciera en el siglo cuarto. “La perseguida minoría cristiana estaba generalmente buscaba distanciarse de las mayores observaciones religiosas paganas,” explica.

McGowan cree en una teoría propuesta por el académico francés Louis Duchesne en 1902. Duchesne teorizaba que la fecha del 25 de diciembre fue escogida tomando la fecha tradicional de la muerte de Cristo, el 25 de marzo, y asumiendo que era también la fecha de su concepción, porque habría vivido una cantidad exacta de años. Su nacimiento habría ocurrido entonces el 25 de diciembre, 9 meses luego de su concepción. El Cardenal Joseph Ratzinger, escribiendo antes de convertirse en el papa Benedicto XVI, apoyó esta teoría en su obra “Spirit of the Liturgy” (páginas 107-9), publicada en el 2000.

La Enciclopedia Católica, sin embargo, nota que “no existe evidencia contemporánea de la celebración en el siglo cuarto de la concepción de Cristo el 25 de marzo,” haciendo que la teoría de Duchesne sea poco probable.

Evolución de la Navidad moderna

Las celebraciones navideñas retuvieron gran parte de los excesos y la decadencia de los festivales de invierno durante el periodo medieval. “La Navidad era un tiempo para comer y disfrutar,” según indica la BBC. “Era un festival predominantemente secular, pero que contenía algunos elementos religiosos.”

Los puritanos a finales del siglo 16 y principios del 17 pidieron terminar con la celebración de la Navidad, argumentando que no había evidencia bíblica que indicara que era la fecha del nacimiento de Cristo y que generaba comportamientos inmorales. “Que juegos de apuestas, que comida y bebida, que banquetes son entonces utilizados … para gran deshonor de Dios y el empobrecimiento del reino,” escribió el puritano inglés Philip Stubbes.

La Navidad fue prohibida en Inglaterra en 1644, pero reinstituida en 1660. Los primeros colonos americanos, mayormente puritanos y otros protestantes estrictos, no la celebraban. Luego de que nuevos colonos británicos llegaran y comenzaran a celebrar, los puritanos de Massachusetts prohibieron la fiesta en 1659. Aunque la prohibición fue levantada 22 años después, la Navidad continuó siendo poco popular en Norteamérica a medida que los colonos buscaban rechazar las costumbres británicas.

 Las celebraciones modernas de la Navidad comenzaron a tomar forma a principios del siglo 19. El autor norteamericano Washington Irving fue influyente en la “fusión del alegre San Nicolás con una conmemoración inglesa de lo antiguo para convertirse en una celebración invernal de la nostalgia,” escribe el biógrafo de Irving Andrew Burstein.

 Satirizando a los colonos holandeses de Nueva York en su obra de 1809 “Knickerbocker’s History of New York,” Irving escribió sobre San Nicolás, o Sancte Claus, quien dejaba regalos para los niños en calcetines colgados en la chimenea. Una década más tarde, habiendo pasado cuatro años en Inglaterra, Irving produjo una idílica imagen de la navidad en su colección de cuertos cortos “The Sketch Book of Geoffrey Crayon,” publicado entre 1819 y 1820.

 Combinando las tradiciones inglesas con su propia imaginación, Irving creó “una fiesta tranquila y familiar,” uniendo a grupos a través de líneas de riqueza y estatus social,” describe History.com.

La Navidad se asentó en Inglaterra durante el reinado de la Reina Victoria y su esposo el Príncipe Alberto (1837-1901), quienes decoraron un árbol de Navidad en su hogar. Grandemente influenciada por el libro de Charles Dickens “Un cuento de Navidad,” (1843), la Era Victoriana popularizó costumbres tales como los villancicos y las tarjetas de Navidad.

Dickens, según explica la BBC, “inspiró ideales de lo que debería ser la Navidad, capturando la imaginación de las clases medias británicas y norteamericanas. Este grupo tenia dinero para gastar, e hizo de la Navidad un tiempo especial para la familia.”