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Cómo vivir con sus hijos – cuando son ya adultos

junio 09, 2009
por Lindsey Chapman
Generalmente, los niños supuestamente deben dejar el nido cuando son lo suficientemente mayores. Pero en este tiempo, muchos niños adultos están mudándose de vuelta a las casas de sus padres. Este artículo entrega consejos sobre cómo manejar la situación y mantener una relación pacífica.
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De vuelta al hogar

El en 2002, The Cincinnati Enquirer escribió “un numero de adultos norteamericanos sin precedente estaban viviendo con sus padres.” Según Dennis Prager, escritor de WorldNetDaily, los graduados universitarios que vuelven a vivir en la casa de sus padres son los “obvios” participantes de esta tendencia.

Mientras algunos sugieren que las dificultades para encontrar trabajo y obtener suficiente dinero para volverse independiente eran las razones por las que los adultos jóvenes no se aventuraban por sí solos, otros aseguraron que volvieron a la casa paterna por su propia voluntad.

Prager explicó que “esta generación de norteamericanos (y posiblemente otros occidentales) fue criada con más libertad, autonomía y respeto que probablemente ninguna otra de las generaciones en la historia,” distinguiéndola de las generaciones pasadas donde muchos simplemente deseaban independizarse del techo paterno.

Reglas, reglas, reglas

Es posible evitar grandes cantidades de tensiones cuando las familias se reúnen, sugiere Forbes, teniendo una comunicación abierta desde el principio. Discuta las reglas para la convivencia abiertamente (e idealmente antes de la mudanza), y postule las áreas que podrían resultar problemáticas, como por ejemplo si se esperará que la familia cene al mismo tiempo, o el horario máximo de estadía de los invitados.

Por mucho que quieran ayudar durante los tiempos difíciles, la realidad es que proveer para niños adultos puede resultar demasiado costoso para los padres eventualmente. Bankrate.com aconseja a los padres pedir que sus hijos paguen renta y que cada persona tenga responsabilidades en el hogar.

Cuando los “hijos boomerang” regresen al hogar, los padres pueden preguntarse si están atrayendo problemas, o si el arreglo es solamente algo temporal mientras su hijo(a)se establece para vivir su vida propia.

El plan para que los hijos eventualmente se muden a su propio hogar debería también ser discutido. Los padres pueden evaluar la situación observando las actividades de sus hijos, y viendo si son generalmente perezosos o si están trabajando para mejorar su educación, activamente buscando trabajo, ahorrando dinero y claramente preparándose para eventualmente mudarse. Cuando los hijos están progresando bien, dice Prager, “los padres han sido exitosos tanto en enseñar buenos valores en sus hijos y en convertirse en amigos de sus hijos (que es lo que los padres de adultos deberían eventualmente ser).” De otro modo, son “simplemente facilitadores.”

Haciendo acomodaciones

En el caso de los adultos relativamente jóvenes (como los graduados universitarios que están aprendiendo lo difícil que es encontrar trabajo en una economía débil), es posible que los padres hayan convertido el antiguo dormitorio de sus hijos en una nueva oficina, o simplemente aprovechado el espacio extra de almacenamiento.

El Florida Sun-Sentinel habló con tres diseñadores que ofrecieron sugerencias para crear espacio para sus hijos nuevamente. Un futón ubicado contra la pared puede ser una excelente forma de ofrecer un lugar donde dormir que se convierte en un sofá con la ayuda de algunos cojines.

Si está redecorando con un presupuesto reducido, no tema dejar que los muebles ubicados en otros lugares de su hogar jueguen un doble papel, explica el periódico. Las mesas de te pueden funcionar como veladores, y la parte superior de los armarios pueden ser utilizados como mesas para el televisor.

Emergencias financieras

Algunas veces las situaciones son tan difíciles que los padres de niños adultos se encuentran viviendo juntos para evitar que alguien se quede atrás en el pago de su hipoteca, por ejemplo.

Mientras tales circunstancias pueden no ser ideales, puede ser útil recordar que las familias intergeneracionales no eran poco comunes años atrás. Stephanie Coontz, directora de educación pública e investigaciones del Consejo de Familias Contemporaneas, dijo al Los Angeles Times que “los abuelos pueden desarrollar nexos familiares más fuentes, y el tener más personas dentro del hogar puede amortiguar relaciones maritales demasiado intensas o peleas entre padres e hijos.” Coontz continuó diciendo que “en caso que se de esta situación, ofrece una oportunidad de re-descubrir aspectos de la vida familiar que habíamos estado ignorando durante los 80 ó 100 años anteriores.”