Hoy en la Historia: Submarino Japonés ataca Oregon
junio 21, 2009
por
el Equipo de encontrandoDulcinea
El 21 de junio de 1942, un submarino japonés bombardeó Fort Stevens, Ore., el primer ataque a una base militar del territorio continental estadounidense en 130 años.
Bombardeos contra Fort Stevens
Los japoneses estaban desquitándose contra los Estados Unidos por el Doolittle Raid, un ataque sorpresa por bombarderos B-25 de los Estados Unidos contra el territorio japonés unos cuantos meses antes, indica HistoryLink.org. El ataque aéreo norteamericano causó daños mínimos, pero humilló a Japón y elevó la confianza de los Estados Unidos luego de Pearl Harbor y una serie de derrotas norteamericanas, indicó el escritor Dale Fehringer.
Las altas autoridades japonesas enviaron submarinos al Noroeste Pacífico, ordenándoles atacar a los buques navales que se dirigían a Alaska y las Islas Aleutianas. El 21 de junio, uno de los submarinos navegó entre una flota pescadora cerca de la costa de Oregon, evitando las minas norteamericanas cerca del Río Columbia, y luego se posicionó para disparar su cañón de cubierta de 5.5 pulgadas contra Fort Stevens.
Los Archivos del Estado de Oregon informan que las bombas japonesas dañaron el campo de béisbol del fuerte, no acertando a una batería cercana de armas de 10 pulgadas.
A pesar de la confusión inicial, las armas de los Estados Unidos fueron rápidamente organizadas – pero jamás se dio orden de disparar contra los japoneses. Se creyó erradamente que el buque enemigo estaba fuera de alcance, y el comandante del fuerte argumentó también que no quería divulgar la ubicación de las defensas norteamericanas, según indica el sitio Web de los Archivos del Estado de Oregon.
Varias otras teorías han surgido sobre por qué el Mayor Robert Houston de los Estados Unidos dio la orden de no-ataque contra el submarino japonés, incluyendo especulaciones de que los oficiales habían estado bebiendo y que la Armada habría tenido que dar a sus soldados paga de combate si involucraban al enemigo, indica Fehringer.
Para la medianoche, los japoneses detuvieron el bombardeo, alejándose luego de haber disparado unas 17 veces.
Nadie resultó herido, pero el ataque destruyó toda creencia de que el continente americano era impenetrable. Según explicó HistoryLink, “El ataque contra Fort Stevens ilustró un fallo en las estrategias de defensa de la costa de los Estados Unidos. A pesar de los esfuerzos de los ingenieros militares, los enemigos pudieron siempre desarrollar armamentos con mayor alcance que las armas costales. El cañón pequeño de cubierta I-25 podía sobrepasar a los grandes rifles y morteros del fuerte.”
El país maximizó la seguridad en ambas costas, y los norteamericanos se volvieron sospechosos de los japoneses-americanos viviendo en el país – un prejuicio que luego contribuyó a que el gobierno de los Estados Unidos recluyera a los civiles japoneses-americanos.
Las altas autoridades japonesas enviaron submarinos al Noroeste Pacífico, ordenándoles atacar a los buques navales que se dirigían a Alaska y las Islas Aleutianas. El 21 de junio, uno de los submarinos navegó entre una flota pescadora cerca de la costa de Oregon, evitando las minas norteamericanas cerca del Río Columbia, y luego se posicionó para disparar su cañón de cubierta de 5.5 pulgadas contra Fort Stevens.
Los Archivos del Estado de Oregon informan que las bombas japonesas dañaron el campo de béisbol del fuerte, no acertando a una batería cercana de armas de 10 pulgadas.
A pesar de la confusión inicial, las armas de los Estados Unidos fueron rápidamente organizadas – pero jamás se dio orden de disparar contra los japoneses. Se creyó erradamente que el buque enemigo estaba fuera de alcance, y el comandante del fuerte argumentó también que no quería divulgar la ubicación de las defensas norteamericanas, según indica el sitio Web de los Archivos del Estado de Oregon.
Varias otras teorías han surgido sobre por qué el Mayor Robert Houston de los Estados Unidos dio la orden de no-ataque contra el submarino japonés, incluyendo especulaciones de que los oficiales habían estado bebiendo y que la Armada habría tenido que dar a sus soldados paga de combate si involucraban al enemigo, indica Fehringer.
Para la medianoche, los japoneses detuvieron el bombardeo, alejándose luego de haber disparado unas 17 veces.
Nadie resultó herido, pero el ataque destruyó toda creencia de que el continente americano era impenetrable. Según explicó HistoryLink, “El ataque contra Fort Stevens ilustró un fallo en las estrategias de defensa de la costa de los Estados Unidos. A pesar de los esfuerzos de los ingenieros militares, los enemigos pudieron siempre desarrollar armamentos con mayor alcance que las armas costales. El cañón pequeño de cubierta I-25 podía sobrepasar a los grandes rifles y morteros del fuerte.”
El país maximizó la seguridad en ambas costas, y los norteamericanos se volvieron sospechosos de los japoneses-americanos viviendo en el país – un prejuicio que luego contribuyó a que el gobierno de los Estados Unidos recluyera a los civiles japoneses-americanos.
Trasfondo: ‘Redada Doolittle en Tokio’
Nombrado en honor a su líder, el Coronel Teniente James H. Doolittle, la redada fue una peligrosa misión norteamericana que consistía en una serie de aviones bombarderos que despegaron de cortas cubiertas de despegue marinas en la oscuridad y con un mínimo de combustible para atacar blancos en Tokio. Considerada la venganza norteamericana por Pearl Harbor, la redada tuvo poco impacto estratégico, pero fue un “tremendo impulso para la moral norteamericana, que había sido severamente dañada por cuatro meses de pérdidas y derrotas,” explicó la USS Enterprise CV-6 Association.
Un clip de video de los Archivos Nacionales informa sobre el Doolittle Raid el 18 de abril de 1942, en el que 16 bombarderos medianos “Mitchell” B-25 despegaron desde el transportador U.S.S. Hornet en el Pacífico, en un ataque sorpresa a Tokio.
Un clip de video de los Archivos Nacionales informa sobre el Doolittle Raid el 18 de abril de 1942, en el que 16 bombarderos medianos “Mitchell” B-25 despegaron desde el transportador U.S.S. Hornet en el Pacífico, en un ataque sorpresa a Tokio.
Lugares Clave: Fort Stevens
El sitio oficial del Parque Estatal Fort Stevens detalla la historia del fuerte desde su creación en 1863 hasta su desmantelamiento en 1947. Los Parques Estatales de Oregon arrendaron el fuerte en 1975.
Originalmente, el fuerte fue construido para proteger la región de una invasión por medio de Canadá si los Británicos se hubieran aliado con los Confederados durante la Guerra Civil. “Durante su larga historia, Fort Stevens jamás disparó un arma en enojo,” el sitio explicó.
Originalmente, el fuerte fue construido para proteger la región de una invasión por medio de Canadá si los Británicos se hubieran aliado con los Confederados durante la Guerra Civil. “Durante su larga historia, Fort Stevens jamás disparó un arma en enojo,” el sitio explicó.
Desarrollos posteriores: Luego del ataque a Fort Stevens
El bombardeo de Fort Stevens “entró a los libros de historia como el único bombardeo hostil de una base militar en el continente norteamericano durante la Segunda Guerra Mundial y el primero desde la Guerra de 1812,” declaró el sitio de los Archivos Estatales de Oregon. Unos cuantos meses más tarde, hidroaviones japoneses, también lanzados desde submarinos, lanzaron bombas en Oregon, causando incendios forestales en dos ocasiones. En uno de los ataques, Howard “Razz” Gardner, un guardia del servicio forestal, “escuchó lo que sonaba como un Ford Modelo A en reversa,” y vio un avión en el cielo. Cuando llamó para informar sobre él, la operadora “asumió que era uno de los muchos aviones patrulla que sobrevolaban la costa.” Las autoridades de los Estados Unidos luego encontraron fragmentos de bombas con caracteres japoneses escritos en ellas.
Temas relacionados: Bombas globo y ataques menos conocidos a los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial
Los japoneses lanzaron globos cargados de bombas a través del Océano Pacífico hasta los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial con el objetivo de causar incendios forestales y sembrar el pánico. El gobierno de los Estados Unidos logró exitosamente acallar gran parte de las noticias relacionadas con los bombardeos para que los Japoneses pensaran que las bombas no resultaron efectivas y eventualmente detuvieran su uso. Sin embargo, 9,000 de estas bombas globo lograron sobrevolar el Pacífico, y el 5 de mayo de 1945 una mujer de Oregon y sus cinco hijos murieron a causa de la explosión de una bomba globo.
Un artículo del 2006 en la revista America in WWII describe la altamente efectiva presencia de los botes U alemanes en la costa Atlántica de Norteamérica durante la Segunda Guerra Mundial. “Buque hundido por buque hundido. Los Nazis lograron una victoria sobre los Estados Unidos comparable e incluso más devastadora que la de los japoneses en Peral Harbor unas semanas antes … Mientras tanto, los ciudadanos norteamericanos no sabían lo cerca que estaban del desastre.”
Un artículo del 2006 en la revista America in WWII describe la altamente efectiva presencia de los botes U alemanes en la costa Atlántica de Norteamérica durante la Segunda Guerra Mundial. “Buque hundido por buque hundido. Los Nazis lograron una victoria sobre los Estados Unidos comparable e incluso más devastadora que la de los japoneses en Peral Harbor unas semanas antes … Mientras tanto, los ciudadanos norteamericanos no sabían lo cerca que estaban del desastre.”
Referencia: Informes noticiosos de 1942 sobre los ataques a Fort Stevens; Reclusión de los Japoneses-americanos durante la Segunda Guerra Mundial
El sitio Web Bookmice ofrece artículos de un periódico norteamericano que informó sobre el ataque en Oregon. “Submarino japonés dispara a fuerte norteamericano en la costa de Oregon,” indica el titular en la página principal del Oakland Tribune el 22 de junio de 1942.
La National Asian American Telecommunications Association (Asociación Nacional Asiática Americana de Telecomunicaciones) explora la historia de la reclusión de los ciudadanos Japoneses-americanos durante la Segunda Guerra Mundial a través de videos en línea, fotos y texto.
La National Asian American Telecommunications Association (Asociación Nacional Asiática Americana de Telecomunicaciones) explora la historia de la reclusión de los ciudadanos Japoneses-americanos durante la Segunda Guerra Mundial a través de videos en línea, fotos y texto.

