Nacional

Marc Bekoff, tienen alma los perros

¿Es la bondad una característica natural de los perros?

mayo 21, 2009
por Shannon Firth
Will Rogers declaró una vez, famosamente, que “Si no hay perros en el Cielo, entonces cuando muera quiero ir a donde hayan ido.” Aún cuando los investigadores no han hecho aseveraciones sobre el Cielo y el Infierno, algunos se han dado a la tarea de probar que todo perro tiene un compás moral.
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Explorando la psicología canina

Marc Bekoff, profesor emérito de la universidad de Colorado, Boulder, pasó semanas analizando videos sobre el comportamiento de un perro, un lobo y un coyote, marco a marco. Bekoff publicó sus descubrimientos en su libro “Wild Justice: The Moral Lives of Animals” (“Justicia Salvaje: Las vidas morales de los animales”), y resumió algunos de sus resultados para el Seattle Times.

De acuerdo con Bekoff, “Los perros tienen afecto y compasión para con sus amigos y familiares animales y humanos. Defienden a quienes aman. Sufren por sus pérdidas.” 

Asimismo, Bekoff explicó al periódico The Times, los perros sienten vergüenza cuando cometen errores y celos cuando no se les presta suficiente atención. Bekoff añadió también que los perros son capaces de perdonar cuando una persona u otro animal los trata mal.

Es también significativo que, según Bekoff notó, los perros comprenden el concepto del “juego justo.” Según explicó, “los perros grandes se ponen en desventaja cuando juegan con perros pequeños.”

Escribiendo para la revista Notre Dame, Jake Page, historiador natural y autor de “Do Dogs Smile?” (“¿Sonrien los perros?”) explicó lo significativo de esta observación: “Sugiere que [el perro] tiene un sentido de sí mismo y su compañero de juegos como individuos diferentes. Este el primer paso hacia esa misteriosa cualidad … llamada consciencia.”

En Marzo, científicos de la Universidad de Viena corroboraron los descubrimientos de Bekoff. A través de sus propias investigaciones, los científicos determinaron que los perros sienten celos, pueden percibir las llamadas emociones secundarias incluyendo la vergüenza, la empatía y la culpa. Previo a estas investigaciones, la mayoría de los científicos creían que los perros, capaces de sentir rabia, lujuria y alegría, no podían sentir emociones más complejas.

Los detractores argumentan que los resultados de los estudios recientes como el de Bekoff son “anecdóticos y antropomórficos.”

Para lograr comprender mejor la relación entre perros y humanos, Harvard University abrió el Laboratorio de Cognición Canina.

En abril, Marc Hauser, el profesor de la universidad que organizó esta clínica, dijo que está activamente “reclutando todos los perros” del área de Boston. En una breve entrevista de video con The Boston Globe, explicó que los humanos y los perros tienen una neuroquímica similar e incluso toman algunas de las mismas medicinas.


Hauser dijo que “Todos tienen sus propias ideas sobre la inteligencia de los perros.” La pregunta critica es “hasta qué punto es un animal que ha sido criado para convivir con los humanos capaz de algunos de los mismos mecanismos psicológicos.”

Temas relacionados: Los perros pueden sentir el cáncer, pero ¿son morales?; ¿Puede su perro leer sus emociones?

En años recientes, varios estudios han demostrado que los perros pueden ser capaces de “oler” el cáncer.

De acuerdo con la BBC, los investigadores creen que en los casos de cáncer, epilepsia y otros desordenes, los perros están “probablemente oliendo un químico emanado por el cuerpo,” o pueden percibir las diferencias en el comportamiento de los humanos. MSNBC informó que los perros están siendo entrenados para identificar diferentes tipos de cáncer a los ovarios.”

En noviembre, un estudio de la Universidad de Lincoln en Inglaterra informó que los perros, al igual que los humanos, miran hacia la izquierda en el lado derecho de los rostros humanos, un impulso conocido como la “predisposición a la mirada izquierda.”

Según la revista New Scientist, el Dr. Kun Guo, que lideró la investigación, sugirió que este comportamiento ha sido adaptado durante cientos de años de convivir con humanos como una forma de encontrar sentido en nuestras emociones; estudios previos sugieren que el lado derecho del rostro puede mostrar las emociones “más precisa e intensamente” que el lado izquierdo.