Jean-Francois Champollion.
Hoy en la Historia: Jean-Francois Champollion anuncia el desciframiento de la Piedra Rosetta
septiembre 27, 2009
por
el Equipo de encontrandoDulcinea
El 27 de septiembre de 1822, Jean-Francois Champollion presentó su ensayo titulado “Lettre a M. Dacier” en Paris, anunciando el primer desciframiento exitoso de los jeroglíficos egipcios.
Decodificando la Piedra Rosetta
La Piedra Rosetta, que data de 196 A.C., fue descubierta accidentalmente en 1799 por soldados franceses napoleónicos en Egipto. La Piedra Rosetta está inscrita con el mismo texto en Griego, Demótico y jeroglíficos egipcios, y conmemora el aniversario de la ascensión de Tolomeo V al trono de Egipto.
El científico ingles Thomas Young teorizó que los jeroglíficos no son solamente símbolos, pero tienen también valores fonéticos. Sin embargo, Young no fue capaz de desarrollar un enfoque constructivo para parear símbolos y sonidos, y abandonó su estudio en 1818.
El lingüista e historiador francés Jean-Francois Champollion alcanzó conclusiones similares sobre las capacidades fonéticas de los jeroglíficos, y en 1822, su primer gran descubrimiento ocurrió cuando logró descifrar exitosamente dos nombres egipcios, Ramses y Thutmos, escritos en jeroglíficos en cartuchos de un templo. El descubrimiento de Champollion aclaró que los jeroglíficos egipcios funcionaban también como un alfabeto, un lenguaje fonético y un sistema de símbolos que podían significar palabras o conceptos. Utilizando su nuevo descubrimiento como base, Champollion se concentró en los sustantivos comunes, y logró descifrar la frase “celebraciones de cumpleaños” de la Piedra Rosetta.
Entusiasmado, Champolion fue a la casa de su hermano y corrió a su oficina, gritando “Je tiens l’affaire!” (“Lo tengo!”). Inmediatamente, Champollion se desmayó y pasó los cinco días siguientes recuperándose en cama.
Cuando Champollion presentó su ensayo “Lettre a M. Dacier,” una carta que explicaba su descubrimiento, Thomas Young estaba entre el público. El descubrimiento de Champollion creó una base para el desciframiento de los jeroglíficos. En 1824, Champollion publicó “Precis du Systeme Hieroglyphiques des Anciens Egyptiens,” una completa explicación del sistema jeroglífico.
El científico ingles Thomas Young teorizó que los jeroglíficos no son solamente símbolos, pero tienen también valores fonéticos. Sin embargo, Young no fue capaz de desarrollar un enfoque constructivo para parear símbolos y sonidos, y abandonó su estudio en 1818.
El lingüista e historiador francés Jean-Francois Champollion alcanzó conclusiones similares sobre las capacidades fonéticas de los jeroglíficos, y en 1822, su primer gran descubrimiento ocurrió cuando logró descifrar exitosamente dos nombres egipcios, Ramses y Thutmos, escritos en jeroglíficos en cartuchos de un templo. El descubrimiento de Champollion aclaró que los jeroglíficos egipcios funcionaban también como un alfabeto, un lenguaje fonético y un sistema de símbolos que podían significar palabras o conceptos. Utilizando su nuevo descubrimiento como base, Champollion se concentró en los sustantivos comunes, y logró descifrar la frase “celebraciones de cumpleaños” de la Piedra Rosetta.
Entusiasmado, Champolion fue a la casa de su hermano y corrió a su oficina, gritando “Je tiens l’affaire!” (“Lo tengo!”). Inmediatamente, Champollion se desmayó y pasó los cinco días siguientes recuperándose en cama.
Cuando Champollion presentó su ensayo “Lettre a M. Dacier,” una carta que explicaba su descubrimiento, Thomas Young estaba entre el público. El descubrimiento de Champollion creó una base para el desciframiento de los jeroglíficos. En 1824, Champollion publicó “Precis du Systeme Hieroglyphiques des Anciens Egyptiens,” una completa explicación del sistema jeroglífico.
Personaje Clave: Jean-Francois Champollion
Jean-Francois Champollion nació el 23 de diciembre de 1790 en Figeac, Francia. Comenzó a aprender varios idiomas por sí mismo, incluyendo hebreo, árabe y chino, antes de cumplir los 10 años. En 1801, Champollion comenzó a estudiar en el Lyceum de Grenoble, donde su interés en los jeroglíficos egipcios comenzó. Champollion comenzó a estudiar idiomas orientales en el College de France, aprendiendo cóptico, sánscrito y persa. En total, se dice que Champollion sabía 16 idiomas.
El desciframiento final de la Piedra Rosetta por parte de Champollion es atribuido en gran parte a su obsesiva pasión por la cultura egipcia, y su gran conocimiento del idioma cóptico, un idioma egipcio tardío. En una carta a su hermano, Champollion dijo, “Sueno solamente en cóptico, en egipcio … Soy tan cóptico, que para divertirme, traduzco al cóptico todo lo que se me viene a la cabeza.” Siguiendo las reglas generales del cóptico, Champollion determinó que la fonetica era la clave para comprender los jeroglíficos egipcios.
Champollion se convirtió en director del Museo Egipcio del Louvre en 1826, En 1828, Champollion hizo su primera y única expedición a Egipto, donde pasó dos años explorando sitios arqueológicos. Champollion murió de un derrame cerebral el 4 de marzo de 1832, mientras trabajaba en un diccionario guía a los jeroglíficos egipcios.
El desciframiento final de la Piedra Rosetta por parte de Champollion es atribuido en gran parte a su obsesiva pasión por la cultura egipcia, y su gran conocimiento del idioma cóptico, un idioma egipcio tardío. En una carta a su hermano, Champollion dijo, “Sueno solamente en cóptico, en egipcio … Soy tan cóptico, que para divertirme, traduzco al cóptico todo lo que se me viene a la cabeza.” Siguiendo las reglas generales del cóptico, Champollion determinó que la fonetica era la clave para comprender los jeroglíficos egipcios.
Champollion se convirtió en director del Museo Egipcio del Louvre en 1826, En 1828, Champollion hizo su primera y única expedición a Egipto, donde pasó dos años explorando sitios arqueológicos. Champollion murió de un derrame cerebral el 4 de marzo de 1832, mientras trabajaba en un diccionario guía a los jeroglíficos egipcios.
Desarrollos posteriores: El destino de la Piedra Rosetta
La Piedra Rosetta ha estado en exhibición en el Museo Británico en Londres desde 1802. La Piedra ha dejado el museo solamente una vez, en 1917, cuando los bombardeos durante la Primera Guerra Mundial crearon preocupaciones sobre la seguridad del artefacto. Luego de dos años escondida en un túnel subterráneo, la Piedra Rosetta fue devuelta al museo.

