Hoy en la Historia

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Hoy en la Historia: Aldo Moro secuestrado por los Brigadas Rojas en Italia

marzo 16, 2010
por el Equipo de encontrandoDulcinea
El 16 de marzo de 1978, el ex Primer Ministro italiano Aldo Moro fue secuestrado y mantenido como rehén por los Brigadas Rojas.
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Moro secuestrado antes del compromiso

Los Brigadas Rojas, un grupo extremista de izquierda, capturaron a Moro mientras estaba en camino a la Casa de Representantes, donde ayudaría a realizar un compromiso entre el PCI – Partido Comunista Italiano – y los Demócrata Cristianos, de los cuales era un prominente líder, según explica The Florentine.

El 16 de marzo seria un día crucial para la historia política italiana, con Moro listo para aceptar el Compromesso Storico, o “Compromiso Histórico” de Enrico Berlinguer, líder del PCI. El Compromiso delineaba un gobierno basado en la solidaridad nacional entre el PCI y los Demócrata Cristianos.

En ese tiempo, Moro era uno de los interlocutores más exitosos entre ambos partidos, motivando una comunicación abierta y honesta. 

Luego de ser sacado forzosamente de su automóvil en medio de la hora de mayor transito, Moro fue detenido por los Brigadas Rojas Marxista-Leninistas por 55 días, escribe la revista Time. Durante su cautiverio, se permitió a Moro enviar cartas a sus aliados políticos y familiares, en las que Moro y su familia rogaron al gobierno italiano negociar con los Brigadas Rojas.

En una carta, publicada en la revista Time el 10 de abril de 1978, Moro escribe al Ministro del Interior italiano, Francesco Cossiga: “Dimensione sus acciones con cuidado para evitar mayores males… En las circunstancias dadas, además de las razones humanitarias, lo que parece aparente es la razón de estado. Por sobre todo esta razón de estado significa que en mi presente condición me encuentro bajo total y controlada dominación. Existe el peligro de que me motiven a hablar de manera que pueda ser peligrosa… que Dios lo guíe para mejor.”

A pesar de los ruegos de sus amigos, familiares y el Papa Pablo VI, el gobierno se negó a negociar con los Brigadas Rojas. El 9 de mayo, el cuerpo de Moro fue encontrado en el maletero de un automóvil, estacionado simbólicamente entre los cuarteles de los Demócrata Cristianos y el Partido Comunista.

Los Brigadas Rojas fueron un grupo Marxista-Leninista en Italia
, activo hasta alrededor del 2003. El grupo abogaba por la violencia y la lucha de clases, atacando principalmente a empresarios y políticos, según indica MIPT Terrorism.

Aunque la intención original del secuestro pareció ser motivar la liberación de 13 miembros de los Brigadas Rojas prisioneros del gobierno, la detención de Moro finalmente tuvo un largo y preocupante efecto en la política italiana, explica The Florentine. En las décadas que siguieron, emergió evidencia de que los lideres italianos que se negaron a negociar con los terroristas fueron cómplices en el secuestro y asesinato de Moro. Evidencia posterior sugiere que líderes mundiales, incluyendo a la OTAN y el gobierno de los Estados Unidos, también estuvieron involucrados.

Desarrollos posteriores: Las consecuencias del asesinato de Moro y las teorías de conspiración

En 1993, 15 años después del secuestro y asesinato de Aldo Moro, el New York Times reflexionó sobre las implicancias del evento para la población italiana. Comparándolo con el asesinato de JFK en 1963, el Times sugiere que muchos de los huecos en el caso Moro finalmente llevarían a políticos italianos que aún mantienen sus puestos. “En el corazón del misterio,” nota el periódico, “está la cuestión de lo que el Sr. Moro dijo a sus captores.” Según indica el artículo, las únicas dos personas que vieron las transcripciones de las conversaciones entre Moro y los Brigadas Rojas fueron luego asesinadas. Hay quienes aseguran que Giulio Andreotti, primer ministro en el momento del secuestro, fue el culpable de ordenar los asesinatos.

Richard Drake, autor de “The Aldo Moro Case,” explora las teorías de conspiración que han emergido alrededor del caso del asesinato de Moro. Drake explica que inicialmente, el gobierno italiano, la CIA, Henry Kissinger, Mossad y la KGB” estuvieron implicados en el asesinato de Moro. Según Drake, sin embargo, el asesinato representa mejor las amenazas de un país cautivado por la ideología Marxista-Leninista: “Para todos aquellos bajo el hechizo de la mística revolucionaria, las prescripciones de Marx y Lenin transformaron los más bestiales actos de inhumanidad en emocionantes hazañas por el proletariado. El secuestro de Moro fue un acto de aquellos.”

En un artículo publicado por el periódico británico Daily Telegraph, un enviado norteamericano admite haber jugado un papel clave en el asesinato de Moro. Steve Pieczenik, un negociador de rehenes en el Departamento de Estado, declaró que Moro fue “sacrificado por la estabilidad de Italia.” Según indica su libro, “Matamos a Aldo Moro,” los gobiernos italiano y norteamericano dieron instrucciones a Pieczenik a escribir y transmitir declaraciones falsas atribuidas a los Brigadas Rojas, anunciando la muerte de Moro. Pieczenik dijo que la declaración fue presentada como un modo de comunicación a los Brigadas Rojos que el gobierno ya consideraba a Moro muerto, por lo tanto quitando la autoridad que tenían a través de su cautiverio.

Otros desarrollos en el 2008 revelaron que el gobierno británico también se vio involucrado en el destino de Aldo Moro. Según indica Philip Wan, quien publicó en el blog de The Guardian “Comment is Free,” el gobierno británico bajo el liderazgo de James Callaghan del Partido Trabajador trabajó junto con la OTAN y el gobierno norteamericano para desestabilizar al creciente PCI, que Moro apoyaba a través de su aceptación del Compromiso Histórico. Según explica el Embajador Británico en la OTAN John Killick, “la presencia de ministros comunistas en el gobierno italiano significaría un inmediato problema de seguridad para la Alianza.”