Hoy en la Historia: Mujer de Nueva York asesinada delante de sus vecinos
marzo 13, 2010
por
el Equipo de encontrandoDulcinea
El 13 de marzo de 1964, Kitty Genovese fue asesinada en Queens mientras por lo menos 38 personas ignoraron sus gritos durante el ataque de media hora de duración que se convirtió en un escándalo nacional.
Apatía ante muerte de mujer genera indignación, aunque varios datos fueron disputados luego
Catherine “Kitty” Genovese acababa de estacionar su automóvil y estaba caminando hasta su hogar en una calle residencial. A las 3:15 a.m., Winston Moseley la atacó con un cuchillo, hiriéndola bajo una lámpara de la calle cercana a su edificio de apartamentos.
Robert Mozer, uno de sus vecinos, escuchó gritos, vio la lucha y gritó desde su ventana, “¡Hey, deja a esa mujer tranquila!” informa TruTV Crime Library. Según indica el informe, alrededor de 38 vecinos de apartamentos cercanos dijeron haber visto el ataque o escuchado los gritos de Genovese.
Pero nadie intervino, ya que durante los siguiente 30 minutos, la herida Genovese pidió ayuda y se arrastró hacia su casa.
El atacante en un principio huyó, pero luego regresó para atacarla nuevamente y finalmente apuñalarla hasta su muerte cerca de una puerta cerrada que le había impedido arrastrarse hasta un lugar seguro.
La falta de accion de tantos observadores, descrita en un artículo del New York Times dos semanas después, chocó al país entero. El Times escribió, “Por más de media hora 38 ciudadanos respetables y cuidadosos de la ley en Queens vieron a un asesino atacar y asesinar a una mujer durante tres intentos separados en Kew Gardens.
Un testigo dijo, “No quise involucrarme,” mientras otro consideró que era “una pelea de amantes.”
Pero otros, incluyendo a un abogado y residente de Kew Gardens, han dudado de la precisión del artículo del Times, y American Heritage también considera que ciertos aspectos de ese recuento inicial son exagerados. Por ejemplo, el Times indicó que hubo tres ataques, no dos. Además, el Times dijo que 38 personas vieron el ataque, en vez de las 6 ó 7 que lo vieron en realidad, según explica American Heritage.
Joseph De May de Kew Gardens también explicó que alguien había llamado a la policía luego del segundo ataque, que en esos días era un asunto más complicado que llamar al 911.
En los días luego del asesinato, investigaciones adicionales sugirieron que quienes fueron testigos del ataque a Genovese no fueron indiferentes, sino que sintieron “confusión, temor, recelo, inseguridad,” según explica American Heritage.
Pero en ese tiempo, el informe periodístico motivó una controversia nacional y la victima dio su nombre al fenómeno psicológico de la apatía del observador conocido hoy como el síndrome Genovese.
Irónicamente, el número de personas que fueron testigos de la lucha de Genovese puede haber minimizado su oportunidad de ser rescatada.
En un estudio sobre la “difusión de la responsabilidad” en la psicología grupal, los investigadores concluyeron que “cuando los participantes de un estudio creían que había otros testigos en una emergencia, sentían menos responsabilidad personal para intervenir.”
Robert Mozer, uno de sus vecinos, escuchó gritos, vio la lucha y gritó desde su ventana, “¡Hey, deja a esa mujer tranquila!” informa TruTV Crime Library. Según indica el informe, alrededor de 38 vecinos de apartamentos cercanos dijeron haber visto el ataque o escuchado los gritos de Genovese.
Pero nadie intervino, ya que durante los siguiente 30 minutos, la herida Genovese pidió ayuda y se arrastró hacia su casa.
El atacante en un principio huyó, pero luego regresó para atacarla nuevamente y finalmente apuñalarla hasta su muerte cerca de una puerta cerrada que le había impedido arrastrarse hasta un lugar seguro.
La falta de accion de tantos observadores, descrita en un artículo del New York Times dos semanas después, chocó al país entero. El Times escribió, “Por más de media hora 38 ciudadanos respetables y cuidadosos de la ley en Queens vieron a un asesino atacar y asesinar a una mujer durante tres intentos separados en Kew Gardens.
Un testigo dijo, “No quise involucrarme,” mientras otro consideró que era “una pelea de amantes.”
Pero otros, incluyendo a un abogado y residente de Kew Gardens, han dudado de la precisión del artículo del Times, y American Heritage también considera que ciertos aspectos de ese recuento inicial son exagerados. Por ejemplo, el Times indicó que hubo tres ataques, no dos. Además, el Times dijo que 38 personas vieron el ataque, en vez de las 6 ó 7 que lo vieron en realidad, según explica American Heritage.
Joseph De May de Kew Gardens también explicó que alguien había llamado a la policía luego del segundo ataque, que en esos días era un asunto más complicado que llamar al 911.
En los días luego del asesinato, investigaciones adicionales sugirieron que quienes fueron testigos del ataque a Genovese no fueron indiferentes, sino que sintieron “confusión, temor, recelo, inseguridad,” según explica American Heritage.
Pero en ese tiempo, el informe periodístico motivó una controversia nacional y la victima dio su nombre al fenómeno psicológico de la apatía del observador conocido hoy como el síndrome Genovese.
Irónicamente, el número de personas que fueron testigos de la lucha de Genovese puede haber minimizado su oportunidad de ser rescatada.
En un estudio sobre la “difusión de la responsabilidad” en la psicología grupal, los investigadores concluyeron que “cuando los participantes de un estudio creían que había otros testigos en una emergencia, sentían menos responsabilidad personal para intervenir.”
Personaje clave: Kitty Genovese
Genovese estaba viviendo con Mary Ann Zielonko al momento de su muerte. Según indicó Zielonko, las dos habían estado juntas por un año luego de conocerse en un bar del centro. Zielonko dijo a la National Public Radio que en ese tiempo “ser una mujer homosexual en esa sociedad era muy difícil.” La pareja había ocultado su relación ante muchas personas, incluyendo la familia de Genovese.
Zielonko dijo que Genovese era de figura pequeña con cabello oscuro, una “persona muy amable, vibrante, mientras que yo soy muy callada.”
Genovese, que tenia 28 cuando murió, había crecido en Brooklyn, la mayor de cinco hermanos. Su familia se mudó a los suburbios de Connecticut cuando tenía 19 luego de que su madre fuera testigo de un tiroteo cerca del hogar de la familia, según explica TruTV Crime Library.
Al momento de su muerte, Genovese estaba trabajando en un bar a unas pocas millas de su hogar, y estaba volviendo a casa desde el trabajo cuando Moseley la atacó.
Zielonko dijo que Genovese era de figura pequeña con cabello oscuro, una “persona muy amable, vibrante, mientras que yo soy muy callada.”
Genovese, que tenia 28 cuando murió, había crecido en Brooklyn, la mayor de cinco hermanos. Su familia se mudó a los suburbios de Connecticut cuando tenía 19 luego de que su madre fuera testigo de un tiroteo cerca del hogar de la familia, según explica TruTV Crime Library.
Al momento de su muerte, Genovese estaba trabajando en un bar a unas pocas millas de su hogar, y estaba volviendo a casa desde el trabajo cuando Moseley la atacó.
Desarrollos posteriores: Winston Moseley apresado
Según indica Crime Library, Winston Moseley admitió haber cometido “docenas de violaciones y robos.” Aunque inicialmente se lo sentenciv a muerte por el asesinato de Genovese, su sentencia fue reducida a vida en prisión porque la Corte de Apelaciones del Estado de Nueva York decidió que “la evidencia sobre la condición mental de Moseley debería haber tomado parte en el juicio.”
Moseley escapó en 1968, el año luego de que su sentencia fue reducida, y se lanzó en una huida que involucró tomar cinco rehenes y violar a una mujer. Eventualmente se rindió.
Moseley fue sometido a audiencias de libertad condicional varias veces, más recientemente en el 2008, a la edad de 72. El Consejo de Libertad Condicional negó a Moseley su pedido, clasificándolo como “violento” y “un peligro,” según indica el Daily News. Su nueva audiencia ocurrirá en el 2010.
Moseley escapó en 1968, el año luego de que su sentencia fue reducida, y se lanzó en una huida que involucró tomar cinco rehenes y violar a una mujer. Eventualmente se rindió.
Moseley fue sometido a audiencias de libertad condicional varias veces, más recientemente en el 2008, a la edad de 72. El Consejo de Libertad Condicional negó a Moseley su pedido, clasificándolo como “violento” y “un peligro,” según indica el Daily News. Su nueva audiencia ocurrirá en el 2010.
Tema relacionado: Psicología grupal
Investigaciones han descubierto el efecto muchas veces profundo que otras personas pueden tener el en comportamiento de un individuo. Luego del asesinato de Genovese, varios estudios examinaron el Efecto Observador y otros fenómenos. Según indica Greater Good, algunos estudios de “ignorancia plural” concluyen que las personas omiten sus reacciones naturales al peligro, como por ejemplo huir de una pieza llena de humo, cuando otros no parecen estar preocupados. En otro estudio, individuos conversaban a través de un citófono y uno de ellos pretendía tener un ataque. Cuando había dos personas involucradas al otro lado de la línea, 855 de los participantes iban a ayudar. Con tres personas, solamente un 62% hacían algo. Cuando había 6 personas al otro lado de la línea, solamente un 31% de los participantes ayudaban. El estudio atribuyó estos resultados parcialmente a la “difusión de responsabilidad: cuando participantes de un estudio creían que había otros testigos de la emergencia, y se sentían menos obligados por responsabilidad personal a intervenir.”
Un investigador que estudió los efectos de esta influencia en las personas es Stanley Milgram. Unos pocos años antes del asesinato de Genovese, Milgram condujo un experimento en el campus de Yale para examinar la habilidad de las personas comunes y corrientes de realizar actos terribles cuando se los ordena una figura autoritaria, escribió Psychology Today. Los voluntarios del experimento debían administrar lo que creían eran poderosos choques eléctricos a una persona en una sala contigua. Los voluntarios eran ordenados a electrocutar al extraño escondido por alguien que los presionaba con nada más que un aire de autoridad y una expresión dura. Milgram descubrió que más de la mitad de sus voluntarios continuaban administrando choques eléctricos incluso cuando el dial indicaba 450 voltios.
Un investigador que estudió los efectos de esta influencia en las personas es Stanley Milgram. Unos pocos años antes del asesinato de Genovese, Milgram condujo un experimento en el campus de Yale para examinar la habilidad de las personas comunes y corrientes de realizar actos terribles cuando se los ordena una figura autoritaria, escribió Psychology Today. Los voluntarios del experimento debían administrar lo que creían eran poderosos choques eléctricos a una persona en una sala contigua. Los voluntarios eran ordenados a electrocutar al extraño escondido por alguien que los presionaba con nada más que un aire de autoridad y una expresión dura. Milgram descubrió que más de la mitad de sus voluntarios continuaban administrando choques eléctricos incluso cuando el dial indicaba 450 voltios.

