Tecnología

Dominios de alto nivel: No tan buena pista como suele creerse

abril 19, 2010
por el Equipo de encontrandoDulcinea
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Hace mucho, mucho tiempo, durante los primeros días de la Red, alguien creó un tutorial que indicaba que un aspecto critico a la hora de juzgar la credibilidad de un sitio Web es su dominio de alto nivel, como por ejemplo “.com,” “.edu,” “.org” y “.gov.” Diferentes versiones de este tutorial están presentes en miles de sitios Web hasta hoy, y generalmente indican que un sitio Web manejado por una agencia estatal, escuela u organización es confiable, mientras que un sitio comercial, o “.com,” puede ser sospechoso.

Ciertamente, ciertas pistas sobre credibilidad se transmiten a través de clasificaciones “.edu” y “.gov,” pero el sólo hecho de que algo esté publicado en un sitio Web con uno de estos dominios tiene hoy demasiado peso a la hora de evaluar su credibilidad.

Cuando compilamos el índice de sitios de SweetSearch, revisamos listas de sitios Web terminados en “.gov,” “.edu” y “.org,” y descubrimos que los sitios terminados en “.gov” generalmente eran confiables y podían ser incluidos en el índice. Los sitios “.edu” fueron más complicados. La presencia de una multitud de universidades no acreditadas significaba que los sitios “.edu” debían ser revisados manualmente de la lista general. Y ya están pasados los días en los que un sitio “.org” significaba que estaba manejado por una organización con buenas intenciones o sin fines de lucro. Ahora, al igual que “.com,” “.org” es un dominio de alto nivel genérico y no restringido, lo que significa que cualquier persona puede registrar un sitio “.org,” y cualquier aura de mayor credibilidad es falsa.

Pero el juzgar la credibilidad de un sitio no se detiene ahí.

Obtuve una buena lección sobre la importancia de mirar más allá del dominio de alto nivel mientras investigaba la biografía de la panfletista política norteamericana Anna Ella Carroll.

Una fuente frecuentemente citada para información sobre Carroll era el Salón de la Fama Femenino de Maryland, un sitio encontrado dentro del sitio Web de los Archivos Estatales de Maryland—un “.gov.”

El legado de Carroll es su disputado papel como la mente tras la estrategia de la Guerra Civil que finalmente llevó a la derrota de la Confederación. Carroll era una feminista e icono del sufragio femenino porque supuestamente se le negó reconocimiento por una idea monumental basada en su género. Sin embargo, algunas fuentes respetables muestran una imagen de Carroll como una mujer con conocimientos políticos pero interesada en su propia promoción, quien probablemente exageró sus logros y manipuló evidencia para apoyarlos. Mientras no tomamos ninguna posición sobre la precisión histórica de ninguna de estas posturas en conflicto, ciertamente una controversia como esta debería ser mencionada en cualquier biografía de Carroll.

Sin embargo, el artículo del Salón de la Fama Femenino de Maryland ignora esta contención, declarando simplemente que “el Presidente y su Gabinete mantuvieron la autoría en secreto; el público no sabría que los planes de la Unión fueron creados no solamente por un civil, sino que por una mujer.”

En sus propias palabras, el Salón de la Fama “busca honrar a mujeres de Maryland que han hecho contribuciones únicas y duraderas a la vida económica, política, cultural y social del estado y ofrecer modelos visibles de buenos logros para las líderes femeninas del mañana.” Tal vez Carroll parecería ser un modelo menos admirable si se la viera como una astuta mente política en vez de un genio estratégico reprimido. Las preguntas además importantes al momento de visitar un sitio Web siguen siendo, “¿Quién publicó este sitio, y por qué?”

Esta lección refuerza la necesidad de mirar además allá del dominio, y descubrir potenciales prejuicios de la fuente a la hora de determinar la credibilidad de un sitio Web, independiente de las letras con las que su dominio termine.

James Sullivan
Editor