Grandes de la Música

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Grandes de la Música: Pablo Sarasate, compositor español y violinista virtuoso

marzo 10, 2009
por el Equipo de encontrandoDulcinea
El violinista Pablo Sarasate es una figura de tremenda importancia nacional e internacional. El tono distintivamente español de sus composiciones, combinado con su diestra técnica y elaborados arreglos musicales le han ganado un bien merecido puesto en el salón de la fama musical.
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Primeros días

Pablo Martín Melitón de Sarasate y Navascuéz nació en el pueblo de Pamplona, al norte de España, el 10 de marzo de 1844. Su talento musical fue evidente desde un principio; Sarasate interpretó su primer concierto cuando tenia solamente 8 años. Su desempeño captó la atención de un rico patrón que proporcionó el financiamiento necesario para que Pablo continuara sus estudios en Madrid.

Cuando cumplió los 12 años, los padres de Pablo decidieron mandarlo a estudiar a Paris con el famoso profesor Jean Alard en el Conservatorio de Paris. Durante su viaje, sin embargo, la madre de Pablo tuvo un repentino ataque al corazón y murió. Las autoridades españoles que encontraron a Pablo en Bayona se dieron cuenta de tenia cólera. El cónsul español se apiadó de él, cuidándolo durante su enfermedad y finalmente financiando el resto de su viaje a Paris.

Eventualmente, Pablo audicionó para Jean Alard, quien inmediatamente reconoció su único talento. Alard permitió que Pablo entrara en la competencia por el mayor honor del Conservatorio, el Premiere Prix. Pablo ganó la competencia fácilmente.

Logros notables

La prolífica carrera profesional de Sarasate estuvo marcada por la interpretación de sus propias composiciones, incluyendo obras para piano y violín. Tal como indicaba la moda de la época, Sarasate escribió “fantasías de concierto” basadas en temas y ritmos españoles. Algunas de sus obras además conocidas incluyen la “Fantasía Carmen”, que le ganó muchos honores, y “Zigeunerweisen” or “Aires Gitanos.”

Sarasate fue también muy influyente entre sus contemporáneos. Piezas icónicas tales como la “Introducción y Rondo Capriccioso” de Camilla Saint- Saëns, la “Symphonie Espagnole” de Edouard Lalo, el “Concierto para Violín n.2” y la “Fantasía Escocesa” de Max Bruch no sólo llevan las distintivas marcas de las composiciones previas de Sarasate pero le están también particularmente dedicadas.

El dramaturgo y critico musical George Bernard Shaw alabó el talento musical de Sarasate declarando que “deja a la critica jadeando millas tras de sí.”

El resto de la historia

Con una apariencia siempre impecable, Sarasate tenia modales extremadamente refinados y se conducía siempre con elegancia y gracia. Aunque tenia numerosas admiradoras, se mantuvo soltero durante toda su vida, y se decía que llevaba siempre consigo un suministro de abanicos españoles para presentar a sus admiradoras luego de sus conciertos. 

Sarasate acumuló riquezas considerables a lo largo de su carrera, pero siempre se mantuvo leal a su ciudad natal de Pamplona. Aun cuando su fama lo llevó alrededor de todo el mundo, y su residencia principal era su villa en Biarritz, Sarasate volvía a Pamplona cada año para dar conciertos y participar en la famosa Fiesta de San Fermín.

El 20 de septiembre de 1908, a los 64 años, Pablo Sarasate murió de bronquitis crónica en su villa de Biarritz. Sarasate dejó la mayor parte de su dinero y posesiones a la ciudad de Pamplona, donde se construyó un museo en su honor. Además de sus regalos materiales, el genio musical de Sarasate se convirtió en un legado atemporal que le ganó el titulo de “Hijo Favorito” de la ciudad de Pamplona.