Grandes del Arte

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Edouard Manet

Grandes del Arte: Berthe Morisot, pintora Impresionista

marzo 17, 2009
por Liz Colville
Si bien no es tan conocida como sus colegas masculinos, Berthe Morisot ayudó a inaugurar el movimiento Impresionista alrededor del año 1860 presentando sus retratos y escenas de la vida diaria en prominentes exhibiciones tales como el Salón de Paris. 
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Primeros días

Berthe Morisot nació el 14 de enero de 1841 en una familia de clase media-alta en Bourges, Francia. Su abuelo era el famoso pintor rococó Jean-Honoré Fragonard. Según la Enciclopedia Británica, Morisot “decidió convertirse en artista tempranamente, y siguió ese camino con seriedad y dedicación.”

Morisot fue más allá de los requerimientos usuales de la época que dictaban que las mujeres de su clase debían aprender a pintar como un “pasatiempo refinado”, de acuerdo con el Museo Nacional de las Mujeres en el Arte, que patrocinó una importante exhibición dedicada a Morisot en el 2005. Aun cuando la mayoría de las mujeres casadas de ese tiempo se dedicaban por entero a la vida familiar, Morisot jamás dejó de lado su arte como lo hizo su hermana Edma al casarse, sino que fue siempre una activa participante en uno de los periodos artísticos más famosos de la historia.

Logros notables

Al cumplir los 21 años, Morisot comenzó a entrenar con el famoso pintor de francés Camille Corot; su educación duró entre 1862 y 1868. Berthe y su hermana Edma fueron “nutridas por visitas al Louvre para copiar el trabajo de los maestros y excursiones para pintar al aire libre bajo la dirección de Corot”, un “legendario” pintor de paisajes.

De acuerdo con un artículo de NPR, Morisot fue “descubierta” por Édouard Manet. A pesar de que Manet causó controversia con sus pinturas de “desnudez indiferente”, tales como “Almuerzo en la hierba”, fue influyente para muchos artistas, incluyendo la joven Morisot, quien tenia 27 años cuando el pintor Henri Fatin-Latour los presentó. Morisot formó una amistad con Manet, con quien discutía técnicas de pintura. Un articulo sobre ambos artistas en Suite101.com indica también que Morisot “posó para varias de las pinturas de Manet, quien claramente la consideraba fascinante.”

En 1864, Morisot tuvo su primera exhibición en el Salón de Paris, un prestigioso evento anual que presentaba el trabajo de la Academia Real de Pintura y Escultura, o Academia Francesa. Morisot pintó retratos domésticos y paisajes que incluían figuras humanas con pinceladas atrevidas, un tipo de estética que colegas masculinos como Edgar Degas promovían en sus propias obras.

Desoyendo el consejo de Manet, Morisot decidió aliarse con un “grupo de pintores novatos” que luego serian conocidos como los Impresionistas; este grupo incluía a Degas, Claude Monet, Jean Renoir y Camille Pisarro. Durante los próximos doce años, Morisot fue un bastión crucial del movimiento Impresionista aun mientras otros de sus miembros se fueron alejando: Morisot participó en todas menos una de las exhibiciones anuales del grupo, organizando la última de ellas en 1886.

The WebMuseum tiene imágenes de varios de los retratos y paisajes de Morisot, incluyendo “Estudio: Al borde del agua” (1864) y “Marino (El Muelle en Lorient)” (1869).

El resto de la historia

Morisot se casó con el hermano de Édouard Manet, Eugéne, pero tal como ha sido sugerido por más de un autor, Édouard Manet y Morisot eran los verdaderos enamorados. Morisot tuvo a su primera y única hija, Julie, en 1873, y encontró en ella una compañera y musa, tema de varios de sus retratos. Gran parte de la obra de Morisot refleja la importancia de la familia, y suele incluir también a su madre y hermana.

Un articulo del Washington Post sobre la retrospectiva de Morisot organizada por el Museo Nacional de las Mujeres en el Arte nota que los trabajos tardíos de la artista se acercan al audaz estilo “post-Impresionista” de artistas como Paul Gaugin y Vincent van Gogh.

Morisot continuó pintando hasta el momento de su muerte. Morisot enviudó en 1892, y murió dos años más tarde, el 2 de marzo de 1985, habiendo completado alrededor de 860 obras durante su vida. La causa de su muerte puede haber sido la influenza o la neumonía, supuestamente contraída luego de ayudar a su hija a sanar de la misma enfermedad. Julie Manet preservó y promovió el legado de su madre luego de su muerte, convirtiéndose ella misma en pintora.