Hoy en la Historia

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Reyes Católicos Fernando II e Isabel de
España

Hoy en la Historia: Los judíos son expulsados de España durante la Inquisición

marzo 31, 2009
por Denis Cummings
El 31 de marzo de 1492, el Rey Fernando II y la Reina Isabel de España publicaron el Decreto de la Alhambra, que ordenaba la expulsión de los judíos de la España Católica.
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Fernando e Isabel publican Decreto de la Alhambra

Durante la Edad Media, España tenía una diversa población de cristianos, judíos y moros musulmanes. Los cristianos aumentaron su poder durante los siglos 14 y 15, y comenzaron a perseguir a los judíos y a forzar a los moros a abandonar la Península Ibérica. Aun cuando muchos judíos se convirtieron al Cristianismo para evitar la persecución, algunos de los “conversos” continuaron practicando el Judaísmo en secreto.

Los Reyes Católicos Fernando II e Isabel, quienes habían contraído matrimonio en 1469 para unificar los reinos de Aragón y Castilla, se propusieron eliminar la herejía en su reino. En 1478, con el permiso del Papa Sexto IV, formaron la Inquisición Española para identificar y castigar a los herejes católicos.

En enero de 1492, los ejércitos moros en Granada, el ultimo territorio musulmán en la Península Ibérica, rindieron sus armas a Castilla y Aragón, completando la reconquista de España por parte de los cristianos. Habiendo derrotado a los moros, el Inquisidor General Tomás de Torquemada – él mismo un converso – convenció a Isabel y Fernando a tomar acción contra los judíos restantes y establecer a España como un territorio enteramente católico.

El 31 de marzo, Fernando e Isabel publicaron el Decreto de la Alhambra, declarando que todos los judíos debían abandonar España antes del final de julio.

“Ordenamos a todos los judíos y judías de cualquier edad, que viven, residen y existen en nuestros reinos y dominios … que para fines del mes de julio próximo del presente año, abandonen estos mencionados reinos y dominios … bajo pena de que si no realizan y aceptan este mandato y fueran encontrados en nuestros reinos y dominios viviendo de cualquier forma en ellos, incurrirán en la pena de muerte y la confiscación de todas sus posesiones,” declaraba el Decreto.

El Decreto de la Alhambra, conocido también como el Edicto de Expulsión, no fue parte de la Inquisición Española – que tenia autoridad solamente sobre los católicos – sino que fue publicada como parte del deseo de los monarcas de conseguir mayor ortodoxia. Los Reyes Católicos temían que los judíos intentaran “subvertir y robar a los fieles católicos de nuestra sagrada fe Católica y separarlos de ella,” de acuerdo con el Decreto.

Durante los próximos cuatro meses, muchos judíos se convirtieron al Cristianismo, mientras otros intentaron desesperadamente organizar pasajes a Portugal, Turquía, África del Norte, Italia y otros territorios.

“Decenas de miles de refugiados murieron intentando alcanzar un lugar seguro,” escribe The Jewish Virtual Library. “En algunas instancias, capitanes de buques Españoles cobraban a los pasajeros sumas exorbitantes, para luego echarlos por la borda en medio del océano. Durante los últimos días antes de la expulsión, corrieron rumores a lo largo de España de que los refugiados que escapaban se habían tragado diamantes y oro, y muchos judíos fueron acuchillados por bandidos intentando encontrar tesoros en sus estómagos.

Trasfondo: La Inquisición Española

La Inquisición Española es la más famosa de las inquisiciones realizadas entre los siglos 12 y 19 por la Iglesia Católica Romana para castigar a los seguidores que mantenían creencias opuestas a las enseñanzas de la Iglesia.

La Inquisición, el tribunal eclesiástico que realizó las investigaciones y juicios a los herejes, fue una herramienta de la Iglesia Católica para reforzar la ortodoxia y mantener el poder de la Iglesia Central. La primera inquisición de la Edad Media se realizó en contra de los cátaros del sur de Francia, que denegaban de las posesiones materiales de la Iglesia.

Durante las inquisiciones de la Edad Media, un inquisidor buscaba a los supuestos herejes y les daba una oportunidad para confesar su herejía. Si se negaban, el inquisidor utilizaba varias tácticas para forzar una confesión, incluyendo amenazas de muerte y tortura.

Un juicio terminaba con el “sermo generalis”, conocido también como el “auto-da-fé”, un ritual público donde se leían los castigos de los herejes. Aun cuando un “auto-da-fé” suele asociarse con la quema de los herejes en la estaca, los castigos se realizaban más tarde.

Las inquisiciones habían existido en España desde 1226, pero la Inquisición Española comenzó el 1ro de noviembre de 1478, cuando el Papa Sexto IV otorgó a Fernando e Isabel el poder de formar su propia inquisición. Bajo el control del ferviente Torquemada, la Inquisición Española fue más allá de las leyes establecidas por la Iglesia y ganó una sangrienta fama por su extenso uso de la tortura y la pena capital.

La Inquisición Española continuó en varias formas hasta el siglo 19. Según The New Advent Catholic Encyclopedia, la Inquisición “sirvió para repeler al Protestantismo en el siglo 16, pero no fue capaz de expulsar el Racionalismo Francés y la inmoralidad del siglo 18. El Rey José Bonaparte la anuló en 1808, pero fue reinstaurada por Fernando VII en 1814 … La Inquisición fue definitivamente abolida por la Revolución de 1820.”