Ciencias

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Los científicos aprenden más sobre el sueño, pero quedan aun muchas preguntas sin responder

marzo 19, 2009
por Isabel Cowles
Estudios recientes han ayudado a los investigadores a entender cómo y por qué la gente se vuelve somnolienta; esta información puede ser clave para el desarrollo de nuevos y mejores medicamentos relacionados con el sueño.
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Nueva ciencia del sueño

Recientemente, los científicos se han acercado más al entendimiento de la misteriosa ciencia del sueño descubriendo un químico esencial para la inducción de la somnolencia.

Los investigadores de la Escuela de Medicina de Tufts University han hecho estudios con ratones y determinaron que las células cerebrales llamadas astrocitos hacían que los ratones se volvieran somnolientos secretando un químico inductor del sueño llamado adenosina.

El estudio, publicado en la revista Neuron, marca la primera vez que una célula no-neuronal en el cerebro ha demostrado tener influencia sobre el comportamiento, según explica uno de los investigadores. Live Science explica que “a diferencia de las neuronas, los astrocitos no tienen espinas electrificadas, y son comúnmente consideradas simplemente células de apoyo.”

La identificación del crucial rol de los astrocitos puede facilitar la creación de nuevos medicamentos para inducir el sueño o mantenerlo bajo control, dependiendo de las necesidades de cada paciente.

Trasfondo: Químicos cerebrales y la importancia del sueño

En el 2004, un equipo liderado por el jefe de investigación neurológica del Veterans Affair Greater Los Angeles Healthcare System (Sistema de Salud para Veteranos de Los Angeles) condujo un exhaustivo estudio acerca de tres químicos cerebrales que influencian el comportamiento durante el sueño. Este estudio, publicado también en la revista Neuron, determinó que la serotonina y la norepinefrina afectan el tono muscular e impiden que el cuerpo se mueva durante el sueño, mientras que la histamina tiene el efecto contrario.

El sueño parece ser una de las funciones humanas más importantes, pero tradicionalmente los científicos no han logrado entender mucho sobre él. Sin embargo, el conocimiento general de la necesidad del sueño y sus beneficios ha ido creciendo paulatinamente, y los investigadores concuerdan en que el sueño es necesario para el rejuvenecimiento del cerebro, aun cuando sus beneficios exactos no están claros todavía. 

Algunos expertos del sueño creen que, mientras dormimos, el cerebro revisa y combina los varios canales de información que ha recolectado durante el día. Otra teoría sugiere que el sueño permite que el cerebro se renueve y libere toxinas. Algunos expertos argumentan incluso que el sueño permite a las personas dominar ciertas aptitudes específicas como andar en bicicleta o tocar un instrumento musical.

Tema relacionado: ¿Qué pasaría si no durmiéramos?

La evidencia más convincente de la importancia del sueño es anecdótica: los efectos de la privación del sueño pueden ser extremadamente dañinos, no dejando lugar a dudas sobre la necesidad de un descanso apropiado. 

Según la BBC, una privación continuada del sueño afecta nuestra capacidad de controlar el lenguaje, la memoria, la planificación e incluso el sentido del tiempo: “17 horas de desvelo continuado llevan a una disminución en el desempeño equivalente a un nivel de alcohol sanguíneo de 0.05%,” o el limite legal de consumo en el Reino Unido equivalente a dos copas de vino.

Un niño pequeño ha proporcionado pruebas reales de los daños causados por la privación del sueño. Hasta hace poco, Rhett Lamb, de 3 años de edad, no era capaz de dormir más de dos horas diarias, por lo que su cuerpo y mente estaban ya muy fatigados. La madre de Rhett dijo a ABC News que “no podía jugar, no interactuaba con otros niños. Sus niveles de frustración eran muy altos, y se estaba volviendo peor y peor. No podía comunicarse con nadie. Era desgarrador.” 

Los doctores diagnosticaron a Rhett con la malformación Chiari, una condición en la que una sección del cerebro llamada cerebelo se extiende desde el fondo del cráneo y ejerce presión sobre la médula espinal y el resto del cerebro. Aun cuando no existe una cura definitiva para esta condición, los doctores operaron a Rhett, y la cirugía redujo muchos de sus síntomas. Desde entonces ha comenzado a dormir una cantidad normal de horas y está alcanzando los otros niños de su edad en cuanto a su desarrollo.

Referencia: Más recursos sobre el sueño

El texto completo del reciente estudio sobre los astrocitos y la adenosina está disponible a través del sitio Web de la revista Neuron.

Descubra dónde encontrar investigaciones científicas sobre el sueño y sobre los tratamientos para los desordenes del sueño consultando la Web Guide to Sleep (Guía Web sobre el Sueño) de findingDulcinea.